jueves, 14 de diciembre de 2017





GLORIETA  DEL  PINTOR  GARCIA  RAMOS

 
Hoy miro el azahar que vela y duerme. 

Antaño yo tenía
senderos de perfume
marcados por los juegos. 

Hoy sé cuánta nostalgia lo eterniza. 

Entonces aguardaba
mi paseo nocturno
su luz embriagadora. 

Hoy miro los naranjos que aún detienen
la llegada del fruto en mi memoria. 

Aquellas primaveras
acunaban blancuras
de sueños primerizos. 

Hoy sé que el azahar que vela y duerme
sigue abriéndose al fondo de mi alma.


                                                (de JARDINES DE MURILLO, 1989)

miércoles, 13 de diciembre de 2017

















           PASEO  CON  ALBANIO
 
Una hora de sol
contigo, Albanio, tiene
el raro privilegio de ser vista
con esa transparencia de lo amado,
porque tus ojos abren
de par en par un cielo
que la ciudad reserva para sus elegidos.
El paseo de entonces
sigue igual, no distingue la profana
conversión al azul de aquella otra,
sagrada y recogida
en su tapiz de estrellas.
Qué visible tu atmósfera, qué gozo
aislado y juvenil se acrecentaba
cuando la luz cabía en un silencio
de la ciudad tan nuestra, tan celosa
de todas las miradas,
pero siempre creíble por sus atardeceres,
por esa realidad y ese deseo
que fueron transformándose
en espejo de gracia y armonía.
 
 
                      (de DOS LENTAS SOLEDADES, 2002)
  

Fotografía de María Sanz

martes, 12 de diciembre de 2017

 


                                TRÁNSITO
 
Me iré cuando el otoño
haya dorado el blanco
papel de mis ensueños,
cuando no quede nada
que hender entre las páginas
de cal de mis veranos. 

Dime, otoño, qué hojas
vas a arrancar de mí
cuando me vaya, dime
cómo será ese ocaso
en donde me agonices
al filo de tus ramas
clavadas en el cielo. 

Me iré cuando no queden
más huellas que las mías,
perseguidas por soles
tibios, cuando sus rayos
deshagan mis palabras
sobre un papel de nieve.


                                              (de CONTEMPLACIONES, 1988)

Lienzo de Valery Rybakow

lunes, 11 de diciembre de 2017

















                                                       LUMBRE  COTIDIANA
 
 
Por donde huyó la brisa
fue elevando la hoguera su tersura. 

No abandono mi vida en esa llama
que encienden los que, invictos, se consumen
junto a ella, perdiendo cada instante
de fundirse en derrotas de lo anónimo. 

Si el corazón alzara los abismos
en que mana su fuego, se podría
rasar mi soledad con la intemperie
de las cenizas, con latidos yertos. 

Fue disipando el humo su espesura
por donde huyó la brisa.


                                              (de AQUÍ QUEMA LA NIEBLA, 1986)

Lienzo de Leandro Sánchez

domingo, 10 de diciembre de 2017

         

         



  ENTRE EL MURO Y LA HIEDRA

 
                                         -Castello Sforzesco-

 
El tiempo se detiene en Porta Giovia,
y hay un eco de armas que dormita
entre el muro y la hiedra. Los blasones
de Galeazzo Visconti y de Francesco,
cautivos para siempre, se rebelan
contra la paz de mármol que los une.
Y el patio, tras las bíforas ventanas,
humedece los pasos de mi gozo
con lluvia de silencio. Aquí la historia
se ha escrito en una página de ausencias.

    
                  (de CENÁCULO VINCIANO Y OTROS ESCORZOS, 1985)